Viernes, 28 Junio 2019 23:15

Con un negro pasado ex empleado de Duarte; Quiere ser Auditor General del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS)

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Sin empacho ni vergüenza, Iván López Fernández narró a un diario de Xalapa, cómo llegó a ser Contralor General del Estado de Veracruz, en los tres primeros años del gobierno de Javier Duarte de Ochoa (de 2010-2013).

El contador, que sólo había trabajado en la iniciativa privada, dijo que el exmandatario –ahora preso en un penal de la Ciudad de México-, le solicitó ayudarle a formar un gobierno "ordenado y eficaz".

No logró el cometido encargado por su entonces jefes. El sexenio acabó en un desastre financiero y con varios integrantes del gabinete detenidos por desvío de recursos públicos.

Pese a esto, a seis años de su salida como Contralor Estatal, López ha revelado sus intenciones de contender ahora por el cargo de Auditor General del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) que elegirán los diputados locales antes de octubre de este 2019.

El ORFIS es el organismo encargado de fiscalizar las cuentas públicas de todos los entes del estado de Veracruz, incluyendo los ayuntamientos, los descentralizados, las secretarías y el mismo gobierno estatal, que ahora encabeza Morena con Cuitláhuac García Jiménez.

Un oscuro pasado

Basta con una búsqueda por la red para constatar con información periodística que Iván López es señalado como uno de los integrantes más siniestros del equipo de Javier Duarte de Ochoa.

Decenas de columnistas de Xalapa, de donde es originario, lo responsabilizan como el creador de empresas fantasmas para mover dinero en efectivo. Además, le achacan una riqueza inexplicable, al ser propietario de predios y varias compañías de servicios.

En el 2016, la entonces Procuraduría General de la República (PGR), le llamó a declarar por el supuesto desvío de recursos en el sexenio de Duarte de Ochoa.

En su defensa, López siempre aseguró que no tuvo nada que ver con el daño al erario pues su salida de la Contraloría fue en el 2013, y las irregularidades iniciaron en el 2014, según lo que declaró afuera de la delegación de la PGR, en el puerto de Veracruz.

ASF lo denuncia ante las autoridades por el supuesto reembolso ilegal del dinero de las participaciones federales que eran enviadas a las arcas estatales, dado a que habían congelado esos recursos sin razón alguna.

Iván López no fue el único en declarar por ese caso, también llamaron a cuentas a Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, actual auditor general del Órgano de Fiscalización Superior; Fernando Charleston Hernández, ex titular de la Secretaría de Finanzas de 2013 a 2014; Manuel Corral Verdugo, director de responsabilidades y situación patrimonial, y Ricardo Calles Cruz, exdirector de control y evaluación de la Contraloría General del estado.

Los contadores

Iván López contenderá por el puesto en el ORFIS ante el actual auditor general, Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, cuyo periodo termina este mismo año, pero busca la relección.

En algún tiempo, ambos personajes eran cercanos y formaban parte de un grupo de contadores que han rotado cargos tanto en el Órgano Fiscalizador como en la Contraloría del Estado.

Lorenzo Portilla sirvió del 2010 al 2012 como director general de evaluación y control de la Contraloría del estado de Veracruz, bajo las órdenes de Iván López.

Incluso, en septiembre del 2012, el entonces Contralor dio su respaldo a su subordinado para ser el nuevo auditor general del ORFIS, cargo que consiguió por un periodo de siete años, que vencen en octubre de este 2019.

En esa ocasión López dijo: "Como todo buen amigo, creo que los amigos debemos apoyarnos, es un excelente elemento (Portilla), tiene mucha valía, mucho tiempo en el servicio público y no tan sólo soy yo, creo que hay mucha gente que vemos bien que un amigo tenga aspiraciones válidas".

A su vez, columnas de la época detallan que el funcionario que apadrinó al actual auditor del ORFIS es el excontralor Ricardo García Guzmán, conocido como el cacique de Pánuco.

Él sirvió como contralor general en la administración de Miguel Alemán (1998-2004), director de Administración y Finanzas de la Secretaría de Comunicaciones, director de Administración de Maquinaria de Veracruz y coordinador de asuntos hacendarios y económicos del Congreso del Estado de Veracruz.

García Guzmán regresó como contralor general del estado de Veracruz en los dos últimos años del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, luego impulsó a sus hijos para ocupar cargos de elección popular, pero ahora por el PAN.

Los Guzmán conformaron una alianza con el nuevo mandatario panista, Miguel Ángel Yunes Linares (2016-2018), que permitió que Ricardo, hijo, asumiera como alcalde de Pánuco y luego diputado federal.

Su otro vástago, Rodrigo, logró la diputación local y se reeligió en el 2018. Mientras que Portilla, protegido de García Guzmán, siguió al frente del ORFIS sin problemas en los dos años del yunismo.

Mauricio Audirac, es otro de los hombres que han trabajado dentro de las dependencias fiscalizadoras de Veracruz. En el 2013 fue nombrado como Contralor, tras la salida de Iván López Fernández, después fue nombrado secretario de finanzas del duartismo, lo que marcó su vida pues, por asumir ese encargo, terminó tras las rejas.

Antes, del 2006 al 2012, sirvió como auditor del Órgano de Fiscalización Superior, puesto que usó para catapultarse al gobierno de Javier Duarte de Ochoa.

En marzo del 2017, fue detenido por agentes de la Policía Ministerial de Veracruz, luego de los señalamientos que hiciera el gobierno de Yunes Linares.

En diciembre del 2018 logró salir libre, dado a que un juez le cambió las medidas cautelares. Meses después, en marzo de 2019, quedó absuelto de todos los delitos que le imputaban, por lo que ahora goza de libertad.

Con información de La Silla Rota


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