Martes, 09 Enero 2018 13:15

Gobierno de Veracruz extravió seis años el cadáver de José Antonio Pérez

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Xalapa, Ver.- El hallazgo de 32 cadáveres en tres casas de seguridad en Boca del Río provocó una descarga helada en el cuerpo de José. La noticia llegó un 07 de octubre de 2011, a siete días de que su hijo José Antonio Pérez Salinas y otras siete personas fueron “levantados” en el fraccionamiento Las Brisas, Veracruz.

“Apenas el gobierno confirmó todo y los vecinos nos pusimos de acuerdo para ir a reconocer los cuerpos a Xalapa -en la Dirección General de Servicios Periciales-. A mi hijo pude recuperarlo enseguida, pero los peritos no tuvieron puta madre y se me fueron seis años de mi vida”, refiere el padre, aun dependiente de antidepresivos.

La última referencia que José tuvo de su único hijo -de 20 años edad- fue que convivió con seis hombres y una mujer en un Oxxo del fraccionamiento Las Brisas, ubicado en la zona norte del municipio de Veracruz. Un comando armado arribó a ese lugar y privó la libertad de los ochos; en su mayoría jóvenes.

Entre los plagiados, José refiere que se llevaron a un vecino suyo, Raúl Rivera Herrera, hijo de un capitán de la Secretaría de Marina (SEMAR) y al escolta de la entonces alcaldesa Carolina Gudiño Corro, conocido como “Ramoncito”.

Tras siete días sin noticias, el gobierno del Estado confirmó en un comunicado la localización de 32 cuerpos con rasgos de tortura, distribuidos en tres casas de seguridad: 20 cadáveres en el Fraccionamiento Jardines de Mocambo, 11 en Costa Verde y uno más en la unidad habitacional Costa de Oro.

La noticia “hizo que me temblaran las piernas”, recuerda José, pues se cumplían 16 días desde que presuntos “Mata Zetas” esparcieron otros 35 cuerpos en el bulevar Manuel Ávila Camacho, debajo del puente los Voladores de Papantla. En total, 67 cadáveres -en menos de dos semanas- fueron confirmados por el gobierno de Javier Duarte, hoy preso por delincuencia organizada y lavado de dinero en el Reclusorio Norte.

El caso Gemma Mávil, un cuerpo que el gobierno de Javier Duarte desapareció

José zarpó el 08 de octubre de 2011 a Xalapa para confirmar si entre las últimas 32 víctimas se encontraba su hijo. Se formó en la morgue, en una fila interminable de familiares, pero recibió noticias negativas. “Me dijeron que solo habían recibido personas con tatuajes y que por las señas que daba mi hijo no estaba entre los muertos”.

Aquella ocasión fueron identificadas seis de las ocho personas que desaparecieron en el fraccionamiento Las Brisas, menos su hijo José Antonio Pérez Rodríguez y su vecino, Raúl Rivera Herrera.

“A mi hijo, el perito que lo levantó muerto le puso en la carpeta de investigación que tenía tatuajes: uno en el pecho con la palabra “Chinchilla” y otro en el brazo. ¿Cuándo lo iba a identificar así entre papeles?, todas esas chingaderas están asentadas en expedientes y yo se lo grité a las autoridades”, recrimina José.

La víctima indirecta, atribuye los probables actos de negligencia al entonces director de Servicios PericialesGilberto Aguirre Garza, quien fue señalado de aplicar pruebas falsas de ADN a familiares de desaparecidos y entorpecer la identificación de cadáveres.

FUENTE: http://www.e-veracruz.mx

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